Alice Neel, pintura y compromiso social

Con motivo de la exposición Alice Neel: las personas primero, que tendrá lugar en el museo Guggenheim de Bilbao, os traemos a continuación una fantástica crítica de arte del catedrático de educación secundaria Lito Caramés. Esta exposición se podrá visitar hasta el día 6 de febrero de 2022. Además, para aquellas personas que no se puedan desplazar, el museo ofrece realizar la visita de forma virtual en el siguiente enlace: https://www.guggenheim-bilbao.eus/alice-neel

A continuación podéis leer la crítica de arte:

Título de la exposición

La artista comprometida Alice Neel pintó parte de su obra siguiendo los postulados de fauvistas y expresionistas. En cambio declaró estar en contra de las prácticas de los expresionistas abstractos. ¿Contradicciones? La Pintora de figuras humanas fue comunista, socialmente comprometida, feminista, defensora de minorías. Combinó los trabajos de madre con la pintura. ¿Sus posiciones ideológicas, y ser mujer, hicieron que fuese ignorada como artista durante casi toda su vida?

Lito Caramés

Alice Neel, humanista y comprometida.

Se llegará a un punto en que el contenido humano de la obra de arte sea tan escaso que casi no se le vea. Entonces tendremos un objeto que sólo será percibido por quien posea ese don peculiar de la sensibilidad artística. Será un arte sólo para artistas, y no para la masa de los hombres; será un arte de casta, y no demótico.

(Ortega y Gasset. La Deshumanización del Arte, 1925).

La artista Alice Neel (1900-1984) es una creadora que toda su vida fue a contracorriente de aquellas tendencias que dominaban el mundo artístico. A contracorriente como artista, pero también humanamente. A comienzo de los años 20, Neel viaja a Cuba en compañía de su marido, Carlos Enriquez. Allí conoce textos socialistas y comunistas, hecho que la encaminará hacia el compromiso social, revestido de humanismo: Para mi las personas son lo primero. Siempre procuré afirmar la dignidad y la importancia eterna del ser humano, declaró Alice Neel en 1950. (De ahí los comisarios de la muestra tomaron el título: Alice Neel: las personas primero).

Neel. Nazis Murder Jews, 1936

En Cuba, la autora de Black Draftee (1965) conoce el libro de Ortega y Gasset La Deshumanización del Arte, aceptando las críticas que Ortega le hacía al “Arte Nuevo”: elitista, para iniciados. Siguiendo esos razonamientos orteguianos, Neel criticará y duramente algunos movimientos artísticos de vanguardia. Al volver de Cuba Neel se  instala definitivamente en New York, en barrios muy populares, en Spanish Harlem, por ejemplo, donde practicará su compromiso social, unido a su humanismo artístico. 

En los años 30 se afilia al Partido Comunista (en EEUU!) y buena parte de sus amistades se moverán en esos ámbitos. Cuando matan en Bolivia al Che Guevara (1967), Neel dibuja la pieza Ay, Ay, Ay, su interpretación de la famosa fotografía en que se podía ver el cadáver del Che. Uno de los amigos de Neel será Stephen Porter Dunn, antropólogo especializado en las comunidades indígenas de Siberia. Dunn también se movía en las esferas del Partido Comunista, y en 1956 le dedica a Neel un hermoso poema.

Alice Neel: las personas primero. Museo Guggenheim, Bilbao.

I have a dream that one day this nation will rise up and live out the true meaning of its creed: “We hold these truths to be self-evident, that all men are created equal.” I have a dream that one day on the red hills of Georgia, the sons of former slaves and the sons of former slave owners will be able to sit down together at the table of brotherhood. I have a dream …

(Discurso de Martin Luther King, 28 agosto 1963, en Washington).

Neel. Georgie Arce, 1955

Este año (¿final de Pandemia?) el Museo Guggenheim, de Bilbao, presenta la importante exposición Alice Neel: las personas primero, primera retrospectiva en España de esta artista. La muestra alcanza toda la trayectoria artística de Neel, por medio de un centenar de pinturas, dibujos y acuarelas. Destacan, entre otros temas, los retratos que sorprenden por la hondura y habilidad con que consigue que emerja en la tela la personalidad psicológica de la persona retratada. También están presentes bodegones (cercanos a Cézanne) y paisajes urbanos, que se aproximan bastante a los ya habían hecho artistas fauvistas y expresionistas.

Alice Neel: las personas primero está comisariada por varias estudiosas de la obra de Neel: Kelly Baum, curatora de arte contemporáneo, por Randall Griffey, curator de arte moderno y contemporáneo, junto con Lucía Agirre, curatora del Museo Guggenheim Bilbao. Y está organizada por entidades tan importantes como el Metropolitan Museum of Art, el Museo Guggenheim Bilbao y The Fine Arts Museums of San Francisco.

Neel. Central Park, 1959

Alice Neel fue una persona y artista contestataria, contracultural y humanista, siempre a contracorriente. Afirmó que no hacía retratos, sinó que “pintaba cuadros de personas”. Para ella esas personas que representaba con perspicacia y profundidad psicológica reflejan su época como ningún otro medio. Cuando los retratos tienen calidad artística reproducen la cultura, el momento .El. A arte es un modo de historia… Es decir, una pintura es e retrato de una persona, y también el zeitgeist, el espíritu de la época.

Alice Neel y la dignidad de la figura humana.

Perteneces / a las personas que pintas, gente triste, / que mejor estarían muertas, o en otro mundo / distinto a este, porque nadie las quiere ni las llama / humanas; / en fin, nadie que cuente, excepto tú y yo. /  Ti dices que / esos parias son tus amigos: el comunista, / el poeta radical que perdió la fe, /  (..) / Aunque habitan en un país desconocido para otros, / tú tienes un pasaporte hacia el; / la gente confía en ti. (…)

( Stephen Porter Dunn, 1956)

El poema que Dunn le dedica a Neel habla tanto de su personalidad afectiva y solidaria que sus pocos versos devienen un perfecto retrato de la pintora. El tema favorito de la artista que no fue bien tratada por la crítica es la figura humana (Para mi las personas son lo primero). Neel pinta mujeres y hombres con dignidad y lejos de idealizaciones. Todas las personas retratadas miran directamente a la pintora, a quien las observa, diciendo: aquí estoy, así son. Cuando comienza a ser conocida, tarde, los críticos la definen como retratista, mientras que Neel se declaraba pintora de figuras humanas. Sensibilidad. Atendiendo al trato de las personas que posan para ella, llama la atención que las pinturas de desnudos, tanto masculinos coma femeninos, se titulan con nombres propios. Trato digno; no hay anonimato, no se esconden identidades, por  dura o hiriente que sea el retrato.

Neel. Black Draftee (James Hunter), 1965

Poniendo nombre y apellidos a las figuras humanas retratadas, Neel huye de la controversia que provoca el tratamiento d cuerpos desnudos en inglés, idioma en el que de puede utilizar la palabra nude o naked (distinción sobre la que han escrito Keneth Clark y John Berger), dando a la primera valor esttico, ideal y no a la segunda (Nakedness reveals itself. Nudity is placed on display. The nude is condemned to never being naked. Nudity is a form of dress, escribe John Berger). En los años 80 del pasado siglo el cartel denunciador de Guerrilla Girls fue un grito contra la poca presencia de mujeres artistas en los museos, mientras que los cuerpos femeninos desnudos son mayoritarios en sus salas. Para más provocación, en ese cartel, junto a la Gran Odalisca de Ingres (con máscara de gorila) no escriben nude (como fue la intención del pintor neoclásico francés), imprimen Do have to be “naked”…, con la consiguiente denuncia de la cosificación del cuerpo femenino. Las mismas activistas editaron un cartel titulado The Advantages of being a woman artist, donde se decían cosas como que, siendo mujer y artista, puedes “trabajar sin la presión del éxito; tener la oportunidad de escoger entre tu profesión y la maternidad; que tu trabajo será catalogado como femenino, etc.” ¿La situación ha cambiado? Hoy en España se gradúan en Bellas Artes un 70 % más de mujeres que de hombres; en ARCO 2019, solo hubo un 26 % de mujeres artistas, …

Neel. Thanksgiving, 1965

Alice Neel tenía su estudio en su piso: al mismo tiempo era madre y pintora, un conflicto difícil de resolver por el que sufrió. Otra artista actual que también tuvo que combinar la  cría de hijos y el trabajo artístico es Louise Bourgeois. A Bourgeois le afectó tanto esa “doble vida” que, entre 1946 y 47, mientras cuidaba a sus niñas, realizó una serie de pinturas, Femme Maison, en la que los cuerpos de mujer tienen la cabeza en forma de casa. Otra de tantas mujeres que pasó por las dicotomías casa-trabajo fue la profesora Linda Nochlin, autora del famoso ensayo Why Have There Been No Great Women Artists? (1971), considerado el escrito iniciador del movimiento de reivindicación de las mujeres artistas. Alice Neel pintó a Nochlin precisamente con una de sus hijas:  en1973. Algunos estudios afirman que Alice Neel pintó ese retrato de Nochlin como su alter-ego, como si fuese una heterónima. En la actualidad Alice Neel (ya muerta) es reconocida como una de las retratistas (pintora de figuras humanas) más importantes de los EEUU en el siglo XX. ¿Por qué llega tarde esa valoración? ¿Otra de las ventajas de ser mujer artista?

Alice Neel: expresionismo/anti-expresionismo. Schiele, Lassnig

A lo largo de décadas como pintora, Neel siempre eligió temas que pocos artistas (y menos mujeres) se atrevieran a representar antes, y ella lo hizo con franqueza y una irreverencia meritoriamente excepcionales en la historia da arte. Muchos de esos temas son fundamentalmente íntimos y van de lo alegre a lo horrible, pasando por lo fantástico. Al hacerlos centro de arte, Neel dio expresión visual a categorías de la experiencia femenina que la cultura patriarcal ignoró por completo, menospreció e incluso censuró.

(Kelly Baum (comisaria). Animales políticos, en el catálogo de la exposición).

Esta apartado sobre la muestra Alice Neel: las personas primero lleva un título contradictorio: expresionismo/anti-expresionismo. Sus pinturas de personas, en muchos casos, tienen la fuerza expresiva y colorista de los fauvistas y de los expresionistas. La subjetividad de sus obras está cerca de piezas de Munch o de Schiele, cuando estos artistas representan la miseria, el desasosiego humano. Puede, por tanto, definirse Neel como expresionista? Seguramente no. Como militante comunista en territorios del capitalismo más extremo, como humanista que atiende a personas desfavorecidas, la etiqueta de expresionista es un corsé demasiado limitado.

Neel. Pregnant Maria, 1964

En 2015 la Fundació Antoni Tàpies (Barcelona) programó una exposición sobre la pintora María Lassnig. Las creacións de Lassnig recuerdan los traballos de Neel, y viceversa. Lassnig, feminista y reivindicativa, vienesa de origen, acabó en New York (ano 1958). ¿Se conocerían estas dos artistas? Por otra parte, después de la II Guerra Mundial emerge en New York una nueva generación de artistas conocida como Escuela de New York, también conocidos como los Pollock boys, o expresionistas abstractos. La autora de Pregnant Maria reniega de ellos porque olvidaron las personas y se dedican a practicar action painting o dripping. Como parte de un escenario, un teatro. Los de Kooning, Pollock e compañía son deudores de los surrealista europeos refugiados en EEUU. Otra razón para que alice Neel estuviese en contra de los Pollock boys: está demostrado que la CIA y los gobiernos yanquis apoyaron a los creadores del expresionismo abstracto: buscaron formar una escuadra de artistas que oponer a los europeos, progresistas y algunos comunistas (Picasso, Matisse, etc.) en los duros tiempos de la Guerra Fría. Con toda justicia, hace meses este museo Guggenheim programó una exposición titulada Lee Krasner. Color vivo. Esta mujer, Krasner, fue la compañera de Jackson Pollock, del que se habló y habla en todas partes, mientras que Krasner permaneció silenciada; como tantas otras compañeras. Este mismo año el Centre Pompidou de París ofreció la muestra Elles font l’abstraction, 500 obras creadas por 110 mujeres que practicaron el arte abstracto. Para goce de más personas, esta exposición está ahora también en el Museo Guggenheim de Bilbao: Mujeres de la abstracción. ¿Dónde estaban hasta ahora? ¿Y … quién ha oído hablar de mujeres surrealistas? Pues el Museo Picasso de Málaga organizó en 2018 la exposición Somos plenamente libres. Las mujeres artistas y el surrealismo, con piezas de 18 mujeres artistas que también fueron sistemáticamente silenciadas.

Neel. Self portrait, 1980

Alice Neel presentó la sexualidad y la maternidad como nunca antes se hiciera. Son bien conocidas sus pregnant women desnudas, que muestran sus abultadas formas, sus pechos hinchados. Mujeres que ella considera dignas de ser representadas en esos estadios vitales. Tampoco pintó a personas de 20 años, atléticas, modélicas. Neel capta la senectud, los físicos castigados por las privaciones, por la vida. A este respecto su coherencia alcanza las más altas cotas en Selt-Portrait, desnudo que se hizo a los 80 anos. Ella se auto-representa con toda naturalidad, con toda la vida sobre su piel.

Lito Caramés

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